jueves, 30 de abril de 2009

Viaxe

Ponte sobre o Douro , en Porto

Preparar unha maleta sempre supón a posibilidade dunha aventura, e iso emocióname. O seu contido depende en parte do destino que un teña previsto acadar ao final da viaxe, e tamén do tempo que vaia permanecer nel…
An Alfaya. Illa soidade.


Ponte sobre o Ulla, en Gres

Currículum

El cuento es muy sencillo
usted nace
contempla atribulado
el rojo azul del cielo
el pájaro que emigra
el torpe escarabajo
que su zapato aplastará
valiente

Pasos no Ulla, en Gres
usted sufre
reclama por comida
y por costumbre
por obligación
llora limpio de culpas
extenuado
hasta que el sueño lo descalifica

Ponte sobre o Caldo, en Lobios

usted ama
se transfigura y ama
por una eternidad tan provisoria
que hasta el orgullo se le vuelve tierno
y el corazón profético
se convierte en escombros

Pasarela cara a praia en Carnota


usted aprende
y usa lo aprendido
para volverse lentamente sabio
para saber que al fin el mundo es esto
en su mejor momento una nostalgia
en su peor momento un desamparo
y siempre siempre
un lío

Vista desde a Torre , en Monterrei


entonces
usted muere.

Mario Benedetti

domingo, 26 de abril de 2009

Zobra II


De novo nos acercamos a Zobra. Daquela visita trouxen moitas fotos. Sempre que abro o cartafol e intento eliminar algunha, arrepíntome. A todas as imaxes lles atopo algo. Unha vez máis, cúmplese o dito: En Galicia imos de beleza en beleza.
Podedes quedarvos, se vos apetece, e desfrutar das miñas miradas ás paisaxes do río Deza ao seu paso por Zobra e tamén animarvos a dar un paseíño por aquelas terras, se non fostes xa. Outra opción: facer zapping e esquecer esta páxina por unha tempada; aviso: aínda quedan máis!





martes, 21 de abril de 2009

Lentitude


Os que marchan moi lentamente, seguen o camiño recto, e poden avanzar moito máis que os que corren por senda extraviada.
Descartes


O home superior gosta de ser lento en palabras, pero rápido nas obras.

Miguel de Cervantes


A natureza obra sempre con lentitude, e por así dicilo, con economía.

Montesquieu


Cando saias a camiñar, faino despacio, decubrirás tantas cousas fermosas!

Anónimo

Los encuentros de un caracol aventurero

Hay dulzura infantil
en la mañana quieta.
Los árboles extienden
sus brazos a la tierra.
Un vaho tembloroso
cubre las sementeras,
y las arañas tienden
sus caminos de seda
-rayas al cristal limpio
del aire-.
En la alameda
un manantial recita
su canto entre las hierbas.
Y el caracol, pacífico
burgués de la vereda,
ignorado y humilde,
el paisaje contempla.
La divina quietud de
la Naturaleza le
dio valor y fe,
y olvidando las penas
de su hogar, deseó
ver el fin de la senda.

Echó a andar e internose
en un bosque de yedras
y de ortigas. En medio
había dos ranas viejas
que tomaban el sol,
aburridas y enfermas.

"Esos cantos modernos
-murmuraba una de ellas-
son inútiles". "Todos,
amiga -le contesta
la otra rana, que estaba
herida y casi ciega-.
Cuando joven creía
que si al fin Dios oyera
nuestro canto, tendría
compasión. Y mi ciencia,
pues ya he vivido mucho,
hace que no lo crea.
Yo ya no canto más..."

Las dos ranas se quejan
pidiendo una limosna
a una ranita nueva
que pasa presumida
apartando las hierbas.

Ante el bosque sombrío
el caracol se aterra.
Quiere gritar. No puede.
Las ranas se le acercan.

"¿Es una mariposa?",
-dice la casi ciega-."
Tiene dos cuernecitos
-la otra rana contesta-.
Es el caracol. ¿Vienes,
caracol, de otras tierras?"

"Vengo de mi casa y quiero
volverme muy pronto a ella".
"Es un bicho muy cobarde
-exclama la rana ciega-.
¿No cantas nunca?" "No canto",
-dice el caracol-. "¿Ni rezas?"
"Tampoco: nunca aprendí".
"¿Ni crees en la vida eterna?"
"¿Qué es eso?"
Pues vivir siempre
en el agua más serena,
junto a una tierra florida
que a un rico manjar sustenta".

"Cuando niño a mí me dijo
un día mi pobre abuela
que al morirme yo me iría
sobre las hojas más tiernas
de los árboles más altos".

"Una hereje era tu abuela.
La verdad te la decimos
nosotras. Creerás en ella",
-dicen las ranas furiosas.

"¿Por qué quise ver la senda
-gime el caracol-. Sí creo
por siempre en la vida eterna
que predicáis..."
Las ranas,
muy pensativas, se alejan.
Y el caracol, asustado,
se va perdiendo en la selva.

Las dos ranas mendigas
como esfinges se quedan.
Una de ellas pregunta:
"¿Crees tú en la vida eterna?"
"Yo no", -dice muy triste
la rana herida y ciega-.
"¿Por qué hemos dicho, entonces,
al caracol que crea?"
"Por qué... No sé por qué
-dice la rana ciega-.
Me lleno de emoción
al sentir la firmeza
con que llaman mis hijos
a Dios desde la acequia..."

El pobre caracol
vuelve atrás. Ya en la senda
un silencio ondulado
mana de la alameda.
Con un grupo de hormigas
encarnadas se encuentra.
Van muy alborotadas,
arrastrando tras ellas
a otra hormiga que tiene
tronchadas las antenas.
El caracol exclama:
"Hormiguitas, paciencia.
¿Por qué así maltratáis
a vuestra compañera?
Contadme lo que ha hecho.
Yo juzgaré en conciencia.
Cuéntalo tú, hormiguita".

La hormiga, medio muerta,
dice muy tristemente:
"Yo he visto las estrellas."
"¿Qué son las estrellas?", dicen
las hormigas inquietas.
Y el caracol pregunta
pensativo: "¿Estrellas?"
"Sí -repite la hormiga-,
he visto las estrellas,
subí al árbol más alto
que tiene la alameda
y vi miles de ojos
dentro de mis tinieblas".
El caracol pregunta:
"¿Pero qué son las estrellas?"
"Son luces que llevamos
sobre nuestra cabeza".
"Nosotras no las vemos",
-las hormigas comentan-.
Y el caracol: "Mi vista
sólo alcanza a las hierbas."

Las hormigas exclaman
moviendo sus antenas:
"Te mataremos; eres
perezosa y perversa.
El trabajo es tu ley."

"Yo he visto a las estrellas",
-dice la hormiga herida-.
Y el caracol sentencia:
"Dejadla que se vaya.
seguid vuestras faenas.
Es fácil que muy pronto
ya rendida se muera".

Por el aire dulzón
ha cruzado una abeja.
La hormiga, agonizando,
huele la tarde inmensa,
y dice: "Es la que viene
a llevarme a una estrella".

Las demás hormiguitas
huyen al verla muerta.

El caracol suspira
aturdido se aleja
lleno de confusión
por lo eterno. "La senda
no tiene fin -exclama-.
Acaso a las estrellas
se llegue por aquí.
Pero mi gran torpeza
me impedirá llegar.
No hay que pensar en ellas".

Todo estaba brumoso
de sol débil y niebla.
Campanarios lejanos
llaman gente a la iglesia,
y el caracol, pacífico
burgués de la vereda,
aturdido e inquieto,
el paisaje contempla.

Federico García Lorca

sábado, 18 de abril de 2009

No niño


Segredo

No niño novo de vento
hai unha pomba dourada,
¡meu amigo!
¡Quen puidera namorala!

Canta ó luar e ó mencer,
en frauta de verde olivo.
¡Quen puidera namorala,
meu amigo!

Ten aires de flor recente
cousas de recén casada,
¡meu amigo!
¡Quen puidera namorala!

Tamén ten sombra de sombra
e andar primeiro de río.
¡Quen puidera namorala,
meu amigo!

Ávaro Cunqueiro.
Cantiga nova que se chama riveira.

Quen puidera namorala-Xoel López

miércoles, 15 de abril de 2009

Zobra

A finais de abril do ano pasado, fixen unha excursión a Zobra, lugar onde nace o Río Deza. Déixovos unha escolma de imaxes como primeiro acercamento a esta paisaxe de ensoño. Así foi como eu a vin.

domingo, 12 de abril de 2009

Doces Pascuas


Ovos de Pascua.
Malpica, abril 2009.


Biscoitos de Pascua.
Porto, marzo 2008.

O domingo de Lázaro, cacei un páxaro.
O domingo de Ramos,
leveino ós baños.
O domingo de Pascua,
púxeno nas ascuas.
E mentras fun chamar polos invitadiños,
puxóse coma uns carbonciños.

Dito Popular

miércoles, 8 de abril de 2009

Un ano

Este espazo virtual xa cumpriu un ano. Nos seus comenzos, era unha porta que se abría timidamente. A Harmonía dáballe un pouco de vertixe asomarse ao exterior. Naquela primeira foto aparecía un río cunha pequena fervenza, algunhas árbores e rochas vivas: uns dos elementos da natureza dos que eu máis gozo e os que me gusta compartir con vós.

Pouco a pouco, ela pasou a ser eu; e as imaxes fóronse acercando ao meu contorno, coma esta. Unha vella porta na casa onde pasei a maior parte da miña infancia. Por ela saïamos á eira; como estaba orientada ao sur, sempre había moita luz e polo mediodía o sol quentaba ben. Estábase tan a gustiño!
Uns dos recordos máis fermosos que conservo: cada primavera, as prantas do xardín brotaban con forza e, de novo, reverdecían. Os días longos e o bo tempo permitíannos desfrutar máis horas fóra, tamén era síntoma de que as vacacións de verán se aproximaban: xogos, brincadeiras, conversas, gargalladas...

Falando de renacer e reverdecer, lembrei este fermosísimo vídeo: cada imaxe provoca que se nos encolla o corazón por tanta tristura e incapacidade. Pero as folliñas que comenzan a agromar, ábrennos unha porta á esperanza, á recuperación da cordura, do amor e... da beleza. Ademais, coa voz de Llach como acompañamento ou fondo musical, fai que nos emocione. Eu diría máis, que nos conmova. Grazas a Falabarato.

Nestes doce meses esta miña-vosa casa foi acollendo con agarimo e entusiasmo as vosas visitas e comentarios, que sempre son motivos de ledicia. Os vosos aloumiños son os que me animan a continuar nesta andaina. A finalidade segue a ser a mesma que hai un ano: partindo dalgunha imaxe, intentar amosarvos e compartir a miña maneira de mirar, escoitar, sentir... e soñar, en sintonía coa natureza.

Xa que estamos de aniversario e reflexionando sobre o paso do tempo, déixovos un pequeno avance dunha película que vin hai unhas semanas. Trátase da extraña historia dun home que naceu con oitenta anos e vai cumprindo cara atrás. Curioso caso...